El viaje a Rust, fue casi tan intenso como una "montaña rusa", y es que así, nos preparamos para nuestra llegada al Europa Park. Estuvimos gran parte del día recorriendo las distintas atracciones disponibles, y no les voy a mentir... las filas eran extensas, pero la espera valía totalmente la pena. Sin embargo, hay que estar atento, porque en las atracciones hay una "cámara oculta", así que al bajar, nos encontrábamos con nuestras caras de susto o alegría durante el juego. Gritamos como nunca y dejamos ir parte del cansacio. Así, seguimos nuestro camino.
Nos vemos en la próxima ciudad.
⭐KLASSE2026⭐